Harry Orsos
Le agradezco a mi amigo Juan de la Piedra, Presidente del Comité Nacional de Defensa del Patrimonio Cultural del Perú (CNDPCP) haber puesto en mi radar el drama que está atravesando Machu Picchu. Al principio, pensaba titular este artículo "El Apocalipsis de Machu Picchu": la recapitulación de los hechos que viene a continuación pintaba un panorama bastante sombrío y angustioso.
Pero mi conclusión es todo lo contrario.
¿Cuánta "carga" puede soportar Machu Picchu?
Machu Picchu recibía 5,800 turistas al día hasta marzo de 2020, en que se inicia la pandemia del COVID-19. El 7 de julio de 2020, el Ministerio de Cultura acepta la recomendación de UNESCO y reduce esta cifra, estableciendo que la Ciudadela Inka de Machu Picchu solo podría recibir un máximo de 2,244 visitantes al día; un uso turístico más intenso de la llaqta -estimaban- sería insostenible dado que atentaría contra la conservación de ésta. (1)
https://www.machupicchu.gob.pe/machu-picchu-solo-podra-recibir-un-maximo-de-2244-visitantes-al-dia/
Ciertamente bien intencionada, esta reducción del número de visitantes al día al 38% de lo que venía recibiendo este importante atractivo turístico tendría como consecuencia directa una disminución de los ingresos de toda la cadena del turismo en Cusco en la misma proporción. Dueños y empleados de hoteles y restaurantes, así como los diversos transportistas, etc., ¿deberían contentarse con comer menos de la mitad que antes? En una familia con 3 hijos, ¿2 tendrían que dejar la escuela?
La alternativa presenta desventajas no menos apocalípticas: si explotamos una fuente de riqueza de una forma excesiva para obtener el máximo beneficio en el menor tiempo posible, estaríamos “matando a la gallina de los huevos de oro”.
¿Entre 2 males, cuál elige el Estado Peruano?
En julio de 2022, el Ministro de Cultura Alejandro Salas anuncia que aumentará el aforo a 4,044 visitantes al día luego del estudio técnico que realizó “a solicitud de los operadores turísticos de Cusco quienes planteaban incrementar el número de visitantes hasta un total de 6,000 al día para impulsar la reactivación económico y turística de esa región”, y deja estupefactos a los defensores del Patrimonio Cultural del Perú al añadir que si este aumento de aforo funciona “se evaluará un mayor incremento". (2)
(2)El 17 de julio de 2022, el Ministro de Comercio Exterior y Turismo, Roberto Sánchez, saluda la decisión de incrementar la capacidad de admisión a Machupicchu: “Esta es una gran noticia para el turismo peruano.” “Como saben Machupicchu es Patrimonio de la Humanidad y orgullo del Perú, y con este dispositivo impulsamos a toda la cadena del turismo: más empleo y reactivación económica a nivel regional y nacional”. “El turismo tiene una gran capacidad de generar divisas en poco tiempo”. (3)
La Cultura y el Turismo: ¿enfrentados?
Aunque el titular de esta noticia parece indicar que tanto Perú como Corea tienen un Ministerio de Cultura, no es exactamente así: en Corea -como en otros países- un mismo Ministerio se encarga de la Cultura y del Turismo, de lo que resultan políticas más coherentes y alineadas. (4)
Bolivia también tenía un “Ministerio de Culturas y Turismo” hasta 2020, en que éste redefinió sus retos y tareas, rebautizándose como “Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización”.
https://www.minculturas.gob.bo/
¿Podría el Perú hacer suya esa misma lógica?
Cuando en Agosto de 2021 el primer Ministro de Cultura del gobierno de Pedro Castillo, Ciro Gálvez, propuso que del Turismo se encargara el Ministerio de Cultura, su colega del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) respondió que esa “opinión” no estaba “en agenda”. La fundamentación de su propuesta no estaba descaminada: “Estoy preparando un proyecto de ley para que en el futuro este ministerio de llame Ministerio de las Culturas y Turismo, porque casi el 100% de ingresos del turismo vienen del Patrimonio Cultural”.
https://peru.ladevi.info/mincetur/de-mincetur-mincultur-un-ministerio-cultura-y-turismo-n33124
¿Quién gana: el Turismo o la Cultura?
Tanto quienes defienden el Patrimonio Cultural como quienes promueven el Turismo tienen razón.
El reto es inventar una solución que tenga en cuenta las razones e intereses de unos y otros. ¿Suena imposible?
En conflicto directo con las recomendaciones de UNESCO en cuanto a la “capacidad de carga” de una joya delicada como Machu Picchu, el número de personas que quieren conocer Machu Picchu no hace sino aumentar, ya sea porque tuvieron la oportunidad de visitar una exposición sobre Machu Picchu en su propia ciudad -como la que se acaba de presentar en Boca Ratón, Florida (EE.UU.), París (Francia) y recién se estrenó en Milán (Italia)-
o porque descubrieron su irresistible belleza en una mini-serie estadounidense como “Out on a limb” que han propalado canales de televisión de muchísimos países,
en un rompecabezas canadiense fabricado en China que se vende en todo el mundo (incluso si la foto está al revés),
o en un juego de mesa alemán como “Catan, der Aufstieg der Inka” que en español -uno de los 40 idiomas a los que ha sido traducido- se llama “Catán, el ascenso de los Incas”.
¡Que vengan! ¿O que no vengan?Si día a día crece el número de personas que deciden venir a Machu Picchu, también crecerá el empleo y los ingresos de las familias involucradas directa e indirectamente en la industria del turismo. Nadie podría estar en contra de una perspectiva tan halagüeña.
Solo que una gran cantidad de visitantes aceleraría el desgaste de la ciudadela. Y, por si fuera poco, su masiva presencia empobrece la experiencia de recorrerla.
De hecho, uno de los atractivos de la exposición sobre Machu Picchu que se está presentando en diferentes ciudades del mundo es la “visita” mediante la “realidad virtual” a la ciudadela tal como todos quisiéramos visitarla en la realidad: completamente libre de “intrusos”. Los videos que hacen posible lo imposible se grabaron cuando nadie podía acceder a ella: en plena pandemia.
PRIMERA APROXIMACIÓN: UNA RÉPLICA
Para evitar que el desfile interminable de curiosos erosione irremediablemente la cueva de Altamira, la “Capilla Sixtina” del arte rupestre del hombre paleolítico -que también ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO- se restringió la entrada a sólo cinco visitantes por día, se impuso un periodo de espera para acceder a ella bastante largo (más de un año) y finalmente se cerró al público, optándose por construir una réplica tridimensional rigurosa: la Neocueva (4).
https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Altamira
Todavía estamos muy lejos de construir una réplica tridimensional rigurosa de Machu Picchu, pero, a la larga, es muy probable que todas las maravillas del mundo tengan una reproducción en China, y también podemos anticipar que los propios chinos construirán enormes “dioramas” de éstas en los demás continentes (o en islas artificiales en donde no se los permitan), que seguramente funcionarán como parques temáticos. Me atrevería a apostar que para finales de este siglo uno de estos parques temáticos se habrá construido en Marte. Y habrá un Machu Picchu marciano dentro de una enorme cúpula de algún super-cristal que espero fabrique AGP ya no para Tesla (5) sino para SPACE-X (6), “la otra” empresa de Elon Musk.
(5)
(6)
SEGUNDA APROXIMACIÓN: VOLAR
Cuando en 2010 lo invité a hacer una demostración del Martin Jetpack (7) como parte de las celebraciones que debió merecer el Centenario del primer cruce de los Alpes por Jorge Chávez, el inventor y empresario neozelandés Glenn Neal Martin -un visionario total- me propuso explorar el mercado para el uso turístico de sus máquinas voladoras unipersonales en Perú: “imagínate volar -casi casi como un cóndor- sobre y dentro del Cañón del Colca”.
(7)https://en.wikipedia.org/wiki/Martin_Jetpack
El Martin Jetpack vuela más como un colibrí o una abeja que como un cóndor; el vuelo en parapente o en ala delta se parece más al del cóndor. Pero seguramente en el futuro habrán fechas del año en que será posible disfrutar de Machu Picchu desde un globo aerostático, un dirigible, parapentes, o un “verdadero” Jetpack (8).
(8)
https://es.wikipedia.org/wiki/Mochila_propulsora
TERCERA APROXIMACIÓN: PUENTES SOBRE EL SUELO
Volar es una manera de recorrer Machu Picchu sin pisar sus caminos de piedra, lo que evitaría deteriorarla. Pero el objetivo debe ser, además de conservar la ciudadela, acoger un número de visitantes mucho mayor, y un enjambre de turistas que flotan en el aire mientras otros zumban como insectos voladores tampoco es una solución, incluso si la tecnología resulta económicamente accesible. A la UNESCO el Perú debería pedirle organizar un concurso de diseño arquitectónico internacional que permitiera cumplir ambos objetivos.
Una red de puentes colgantes tipo Q’eswachaca desplegados entre torres (nuevas) desentonaría menos que casi cualquier otra cosa, y con el tiempo nos acostumbraríamos a su presencia y a verlos como si los propios Incas los hubieran construido; la gran desventaja es que el flujo de visitantes sería bastante lento.
La mayoría de participantes en este concurso de diseño arquitectónico internacional muy probablemente intentarán que sus propuestas se mimeticen con el entorno pre-existente planteando ligeras pasarelas metálicas muy transparentes -que podrían camuflarse con vegetación- que recorran la ciudadela más o menos por donde se viene haciendo hasta hoy, suspendidas por medio de pilotes, a poca altura respecto de los caminos de piedra, como las de Yalong (Hainan, China) (9).
(9)
http://www.highestbridges.com/wiki/index.php?title=Yalong_Bay_Forest_Park_Glass_Bridge
CUARTA APROXIMACIÓN: PUENTES EN EL CIELO
Creo que el jurado apreciaría un partido más audaz: que esos “puentes peatonales” se desvinculen tanto como sea posible tanto de las rocas como de las andenerías y edificios construídos sobre éstas, y permitan apreciar la ciudadela desde donde sólo un cóndor que vuela puede verla. Apenas he imaginado esta posibilidad he buscado en Google algún proyecto parecido y me ha sorprendido -y deslumbrado- el Langkawi Sky Bridge en Malasia, del cual nunca había oído (10). Se llega por medio de un teleférico y se baja por un funicular. Peter Wyss es el creador de esta maravilla moderna.
(10)
https://en.wikipedia.org/wiki/Langkawi_Sky_Bridge
Parecería la obra genial de un Norman Foster, un poco como si su London Millenium FootBridge (11) colgara de su Torre de telecomunicaciones de Collserola en Barcelona (12).
(11)
https://en.wikipedia.org/wiki/Millennium_Bridge,_London
(12)
https://es.wikipedia.org/wiki/Torre_de_Collserola
Esto es todo, menos invisible
No comparto la previsible objeción que muchos harán a la introducción en uno de los paisajes más bellos del mundo de un artefacto tan radicalmente distinto a todo lo que lo rodea como la pasarela que me permito proponer, si ésta nos permite admirar la ciudadela inca SIN las multitudes de turistas a cuya perturbadora presencia nos hemos resignado.
Mientras ésta se concreta, sería muy conveniente proporcionar a todos los visitantes a Machu Picchu chalecos y pantalones con patrones camuflados al estilo de los militares para que su ropa de todos los colores resulte menos conspicua y disruptiva, o establecer, “manu militari” que ése es el “dress code” que debe acatarse sin dudas ni murmuraciones porque de otro modo simplemente no se les permitirá el ingreso.
Si se les consulta, es más probable que los propios visitantes preferirían verse unos a otros vistiendo ponchos, unkus (túnicas), vinchas (bandas) y chumpis (cinturones) (13), como si la ciudadela abandonada hubiera vuelto a la vida. De hecho, algunos lo hacen espontáneamente.(13)
https://peru.info/es-pe/talento/noticias/6/26/peru-viste-al-mundo-con-su-legado-milenario
Adiciones que son bienvenidas o rechazadas: algunos antecedentes
Una cabeza humana por lo general se ve mejor si se agrega una diadema, una corona, un collares, unos aretes, y precisamente para ese objetivo estético se han creado esos accesorios. Como no agregamos edificios o puentes al paisaje para embellecerlo, sino porque los necesitamos para fines más prácticos, no es tan frecuente que el resultado sea hermoso.
En ocasiones singulares, el principal objetivo de un edificio o puente es embellecer el paisaje en el que se van a introducir, y es indudable que la Ópera de Sydney en Australia, diseñada por el arquitecto danés Jørn Utzon o el Puente de la Mujer en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, del arquitecto español Santiago Calatrava, lo logran. La "función" -escuchar un concierto o cruzar un cuerpo de agua- es casi un pretexto.
Sin embargo, cuando priorizar el efecto escultórico es el atributo por el que se distinguen sus diseñadores y por el que se les convoca, no son pocas las obras que terminan descuidando consideraciones utilitarias. Calatrava, precisamente, suele ser objeto de juicios porque sus edificios y puentes, reconocidos íconos que ciertamente consiguen embellecer el contexto en el que se insertan, presentan problemas que los diseñadores de edificios y puentes menos atractivos se han esmerado en evitar. (14)
Que los peatones se resbalen cuando llueve y haya que gastar en reemplazar el piso especificado por el arquitecto -y luego demandarlo por los sobrecostos que todo esto genera- como ha sucedido con el Ponte della Costituzione en Venecia es algo que no debería suceder.
De aquellas obras que se construyen para cumplir una función cultural especialmente importante e involucran inversiones por encima de lo común se espera que aporten belleza al lugar al que se van a añadir. Siendo muy altas las expectativas sobre su diseño, no son las mismas para los distintos sectores de una sociedad: dado que unos son más conservadores que otros, ¿puede su diseño agradar a todos?
Recordemos algunos ejemplos
1- la ampliación de la National Gallery en Londres
En 1984, cuando Carlos era príncipe de Gales, objetó el diseño ganador del concurso para la ampliación de la National Gallery, cuya estética desestimó con una frase demoledora:
al actual rey del Reino Unido le parecía que en la neoclásica y muy céntrica Trafalgar Square de Londres el proyecto decididamente “high-tech” de Ahrends, Burton and Koralek (ABK) luciría como un “Carbunclo monstruoso en la cara de una amiga muy querida y elegante” (a "monstrous carbuncle on the face of a much-loved and elegant friend") (14). Aunque no hubiera sido políticamente correcto mencionarlo siquiera, la nacionalidad de 2 de los 3 socios del estudio ABK podría haber pesado en la animadversión que al príncipe Carlos le suscitaba este diseño: solamente Richard Burton había nacido en el Reino Unido (en Londres), mientras que Paul Koralek había nacido en Viena, Austria, y Peter Ahrends nada menos que en la mismísima Berlín, Alemania.
Lo que había pasado en París, donde en 1977 se había inaugurado el no menos polémico Centro Pompidou, construido en base al diseño totalmente disruptivo -y conspicuamente “high-tech”- de un arquitecto británico (Richard Rogers) y uno italiano (Renzo Piano) que había ganado el concurso internacional de 1971 (15), no se repetiría en Londres; no -al menos- en esta oportunidad.
El nuevo concurso para la ampliación de la National Gallery se convocó en 1986, y lo ganó el equipo de los esposos estadounidenses Robert Venturi y Denise Scott Brown con un diseño “post-modernista” (16) que sí "prolongaba la fachada" del edificio actual y pretendía insertarse en el contexto pre-existente “como un violín se incorpora a una orquesta que ya está ejecutando una partitura” (atinada expresión que entiendo es del arquitecto Moshe Safdie).
Casi -salvo por algunos detalles deliberadamente disonantes- parece que "siempre" hubiera estado allí como parte de la National Gallery original, de principios del siglo XIX; ciertamente no parece "una especie de estación de bomberos", como decía el príncipe Carlos del proyecto que ganó el primer concurso.
(14)
https://elpais.com/diario/1984/06/05/cultura/455234408_850215.html
(15)
(16)
https://www.architectmagazine.com/project-gallery/sainsbury-wing-national-gallery
2- La pirámide del Louvre en París
Cuando el arquitecto estadounidense de origen chino Ieoh Ming Pei presentó en 1983 su propuesta de añadir una pirámide de vidrio al Museo del Louvre en París, se volvió a suscitar un tremendo debate, como había pasado con el Centro Pompidou (17).
Pero, como bien señalara Richard Rogers, la Torre Eiffel también fue recibida en su momento con gran hostilidad por la mayoría de parisinos.
Estos antecedentes permiten deducir que es casi seguro que el SkyBridge de Machu Picchu escandalizará a la mayoría de peruanos.
Con el tiempo, el aprecio generalizado por el Centro Pompidou, por la pirámide de vidrio en el Museo del Louvre, por la Torre Eiffel -cada uno tan disruptivo y controversial cuando se tomó la valiente decisión de construirlos- ha dejado atrás la polémica y el cuestionamiento.
Conclusión
Debemos garantizar que su diseño recaerá en manos de un talento genial como Peter Wyss -que ojalá sea peruano- para que pase lo mismo con el SkyBridge de MachuPicchu.
La maravilla que nos dejaron nuestros antepasados no necesita que la dejemos como está: lo que necesita es otra maravilla.
(17)
https://es.wikipedia.org/wiki/Pirámide_del_Museo_del_Louvre#Controversias
https://elpais.com/elpais/2019/03/27/album/1553713959_438312.html



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